Solo un botiquín farmacéutico para atender a 5.000 crusanteros
El barrio realejero de la Cruz Santa suple la falta transitoria de su farmacia con un botiquín que atenderá a una población de 5.000 habitantes.
R.BARRETO, Los Realejos
El barrio de la Cruz Santa, en Los Realejos, suple la falta transitoria de su farmacia por traslado de su titular al área metropolitana con un botiquín que atenderá a una población de 5.000 habitantes. El cierre del establecimiento desconcertó a los usuarios de la sanidad pública y privada de este núcleo vecinal y las quejas no se dejaron esperar, ante lo cual el gobierno municipal respondió con una solución provisional hasta tanto se convoque el nuevo concurso para la adjudicación de la farmacia y se restablezca el servicio con normalidad, previas conversaciones con la titular saliente, que accedió a que se abriera mientras tanto un botiquín en las inmediaciones del consultorio médico.
El teniente de alcalde y delegado del barrio de la Cruz Santa, Tomás Pérez, señaló que la gestión de las farmacias no es competencia de los ayuntamientos sino de la administración y del colegio correspondiente y que,
en todo caso, es normal que se solicite concurso de traslado de los titulares de estos establecimientos. Ahora se tendrá que esperar a que se desarrolle el procedimiento de adjudicación o concesión de la farmacia con la que se restablecerá el servicio.
Usuarios de la sanidad que se encontraban en el consultorio médico de la Cruz Santa explicaron a EL DÍA que el cierre de la farmacia se ha suplido provisionalmente con un botiquín, con medicamentos procedentes del establecimiento situado en el barrio de La Zamora, con lo que se ven paliadas considerablemente las necesidades de la población hasta tanto se regularice la situación. Además, la expresión botiquín podría no ser del todo adecuada, una vez comprobado sobre el terreno la calidad, amplitud y eficacia del servicio que presta y que nada tiene que envidiar a una farmacia tradicional.
El coordinador de Izquierda Unida Canaria (IUC) de Los Realejos, Miguel Fuentes Hernández, trasladó la preocupación de los vecinos al ayuntamiento, mediante un escrito, en el que deja constancia, entre otras cosas, que el barrio de la Cruz Santa se ha quedado sin farmacia después de más de 50 años de servicio y había advertido por escrito de que desde hace semanas esa zona, con una población de 5.000 habitantes, solo cuenta con un botiquín farmacéutico, un establecimiento sanitario autorizado con carácter excepcional, dependiente de la farmacia de La Zamora.