La ultraderecha justifica las pintadas y amenazas como "actos de justicia"
una joven sudamericana interrumpe el mitin fascista del presidente del seu al grito de "viva la libertad"
Los saludos de índole fascista, los discursos más xenófobos y los acordes totalitarios del Cara al sol volvieron a escucharse ayer por las calles de Pamplona, aunque sonaron, tan solo, por boca de medio centenar de radicales. La concentración convocada ayer al mediodía por la Falange prometía reproducir aquellas grotescas imágenes que este grupo ultraderechista ya protagonizó en la capital navarra en el año 2006 y, a juzgar por su simbología y talante dictatorial, cabe señalar que la estampa fascista fue muy similar.
Bajo un exhaustivo control policial -que impidió un enfrentamiento directo con grupos antifascistas- y concentrados en apenas 50 metros cuadrados en la plaza Blanca de Navarra, cerca de 40 personas celebraron el Día de la Hispanidad escuchando los discursos de Miguel Valenciano, presidente del Sindicato Español Universitario (SEU), y Manuel Andrino, jefe territorial de la Falange, quien, entre otros asuntos, justificó las pintadas y amenazas registradas en Navarra y la CAV contra la Memoria Histórica como "actos de justicia".
"Tenemos que aclarar que las pintadas contra algunos monumentos que se han realizado estos últimos meses en Navarra y Vascongadas son actos de pura justicia. Son hechos que defienden la memoria que el Gobierno nos quiere ocultar. Esa verdadera Memoria Histórica", relató Andrino, tras aclarar que "a los falangistas, la actual democracia" no les vale, por lo que lucharán "con todas las fuerzas, sangre y manos" para acabar con ella.
Andrino, que también insultó durante su intervención a un grupo de vecinos del portal número 1 de la plaza Blanca de Navarra por colgar de la ventana carteles en los que se podía leer la palabra Peace (Paz, en inglés), también exigió a las autoridades el cierre de las ikastolas y algunos colegios públicos por tratarse "de un nido para etarras".
acto de "libertad" Minutos antes, mientras Miguel Valenciano criticaba el referéndum celebrado en Arenys de Munt, tuvo lugar uno de los momentos más tensos de la jornada. De forma imprevista, una joven sudamericana alcanzó el estrado e interrumpió el mitin de Valenciano al grito de "viva la libertad", hecho que avivó la ira entre los fascistas, quienes la bajaron del escenario y la golpearon con patadas y mástiles hasta que la Policía Nacional llegó para protegerla.