Dos años sin renta de emancipación
Una joven de Tenerife aún no ha cobrado la ayuda para el alquiler de una vivienda que solicitó en abril de 2008. Indignada, hace un mes que envía una carta diaria reclamando que le paguen al Ministerio y al Gobierno canario

Como mucha gente de su generación, Guayarmina González Sabina, que tiene 29 años y reside en Tenerife, se alegró cuando oyó que el Gobierno había aprobado una ayuda para que los jóvenes alquilen una vivienda. Era su oportunidad para dejar de compartir piso e irse a vivir sola. Sin embargo, su ilusión inicial ha acabado en enfado. Lleva casi dos años esperando a que le paguen y escuchando excusas burocráticas. "Estoy harta e indignada", explicó a este digital.
La renta básica de emancipación entró en vigor el 1 de enero de 2008. Su principal atractivo es que los beneficiarios reciben 210 euros mensuales para el alquiler, siempre que tengan entre 22 y 30 años y sus ingresos no superen los 22.000 euros anuales. Aunque el promotor es el Ministerio de Vivienda se tramita a través de las comunidades autónomas. Guayarmina, que tiene un contrato laboral de media jornada, presentó su solicitud en abril de 2008 en la oficina del Instituto Canario de la en Santa Cruz de Tenerife.
Vivienda
La burocracia. A pesar de que las normas dicen que la administración autonómica debe contestar en un plazo de dos meses, en su caso pasaron cuatro hasta que le comunicaron que le faltaba un papel. Lo entregó aunque estaba convencida de que ya lo había hecho al principio. Arreglado eso, el tiempo transcurrió sin más noticias hasta que casi a finales de 2008, viendo que la ayuda no llegaba, se tuvo que mudar a una casa más barata. El cambio lo justificó con el nuevo contrato y con los recibos pagados hasta entonces. Por fin, más de un año después de su primer trámite, en julio de 2009 le comunicaron la concesión de la renta de emancipación y le dieron un código para incluirlo en las transferencias bancarias al arrendador.
El problema informático. Ahí pensó que todo se había solucionado pero no fue así. Mientras ella cumple todos los meses con su casero en su cuenta nunca entran los 210 euros prometidos por el Ministerio. Ha preguntado varias veces en el Instituto Canario de la Vivienda, que depende del Gobierno regional, y le dicen que el retraso se debe a "un problema en el programa informático". Curiosamente, el primer y único ingreso que ha
recibido, por el valor de una mensualidad, se lo hicieron el 31 de diciembre. Ella sospecha que es para que su nombre engorde la lista de beneficiarios en 2009, que luego los políticos airean ante la opinión pública.
La deuda. El resultado es que ahora a Guayarmina le deben el importe de 20 meses (desde abril de 2008) lo que equivale a 4.200 euros. "Ya no sé que hace. Esto es un desastre. Da la impresión de que estas ayudas son una mentira, una broma de mal gusto", nos dijo.
La queja postal. Con todo, aún le quedan fuerzas para protestar y encima lo está haciendo de una forma que seguro que no se olvidan de ella. Desde el pasado 1 de enero ha enviado todos los días una carta reclamando su renta al Ministerio de Vivienda y, desde el 1 de febrero, ha incluido en ese "bombardeo postal" al Instituto del Gobierno canario. Echa al buzón dos sobres diarios. "Después de tanto tiempo no voy a consentir que me tomen el pelo".
¿Hasta cuándo tendrá que esperar?