Evaristo Uriach pide al Gobierno que le devuelva las 8.800 pesetas que le fueron incautadas a su padre durante la Guerra Civil y por las que lucha desde hace años
«Me voy andando a ver a Zapatero»
E. FERRI | ALICANTE
Evaristo Ur
iach Piquer es una de las víctimas vivas de la Guerra Civil. No sólo las muertes o el exilio provocaron desarraigo y dolor, sino también las situaciones que se heredan, algunas más allá del recuerdo. En este caso, Uriach, a sus 73 años mezcla el sentimiento y la economía para sentirse agredido y reclamar lo que es suyo: 8.800 pesetas que le quitaron a su padre antes de la Guerra Civil.
Uriach pasa ahora por un mal momento. Vive de la caridad en «una habitación sin ventanas» y de lo que le puede proporcionar Cáritas para comer. Ha gastado lo que ha ido adquiriendo durante su vida a los cuidados que requería la enfermedad de su mujer y a pagar a abogados «que nada han conseguido» para recuperar las 8.800 pesetas que le quitaron a su padre, que al cambio hoy en día serían «cerca de 26.400 euros».
Por esto y a pesar de que llevó la documentación necesaria al Banco de España, cosa que le costó 350 euros en abogados para que «me dijeran que ya me llamarían», Evaristo no quiere esperar y ya «he mezclado lo económico con lo sentimental» para amenazar en sus declaraciones que «si hace falta me voy a Madrid andando para hablar con Zapatero. No tengo dinero ni para un autobús. Así que andaré y con lo que me dé la gente intentaré llegar, aunque me quede en el intento. Sólo quiero algo que es mío».
Discusión en el congreso
Evaristo Uriach se basa para pedir la devolución de su dinero en que el pasado mes de febrero se discutió esta cuestión en el Congreso de los Diputados.
En concreto se propuso por parte de un joven historiador murciano que reclamaba otra cantidad que le incautaron a su abuelo. El tema llegó al Congreso a través de propuestas de ERC y CIU a la Comisión de Economía. Pero fue rechazada por el PSOE y el Partido Popular. No obstante, el Estado tiene un fondo de actuación para devolver el dinero a las familias afectadas por la incautación de dinero durante de la Guerra Civil de entre 14 y 20 millones de euros.
Documentos del Banco de España acreditan el expolio de 3.560 millones de pesetas durante el enfrentamiento armado de 1936. Estas cantidades deberían haber sido devueltas tras la guerra pero la situación económica, que hacía poner muchas pegas a la hora de poder pagar, como sobre todo la situación de represión social, que hacía que mucha gente no se atreviera a pedir lo que era suyo, hicieron que todos estos millones quedaran en las arcas del Estado.
Con el paso del tiempo, las familias han perdido la documentación y los recibos que acreditaban tal incautación de fondos, por lo que mucha gente no podría acreditar lo que les fue quitado a sus familiares. Sin embargo, Evaristo Uriach conserva el recibo de las 8.800 pesetas de su padre y la documentación gastada en abogados para recuperar el cambio de dicha cantidad, tres euros por peseta.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica apoya esta propuesta en el Congreso. Uriach se puso en contacto con ellos, y ha recibido apoyo y consejo para su situación, pero no pueden proporcionar ayuda económica porque se calcula que son unas 900 familias las afectadas en España por tal incautación.
Historia de vida
Para llegar a este punto, Evaristo ha sacrificado sus ahorros y ahora no tiene más remedio que vivir de la caridad. Pasó gran parte de su vida trabajando como dependiente de comercios, aunque la vida no le sonrió porque su mujer necesitó muchos cuidados por una enfermedad. Ahora afirma «pasar hambre» y «estar desesperado» por lo que «ya no se trata sólo de dinero. Se trata del honor de una persona», y pretende salvar su honra ante el mismo presidente del Gobierno