La PACA (Guanchancha) se queda coja
JOAQUÍN CATALÁN Uno de los grandes sueños de Coalición Canaria era crear un cuerpo de seguridad autóctono, pleno de competencias y complementario -qué remedio- a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, que se replegara por cada rincón del Archipiélago. Un auténtico símbolo para los nacionalistas, que pretendían otorgar numerosas funciones a estos agentes muy al estilo Ertzaintza o Mossos d,Esquadra. Para hacer realidad la Policía Autonómica Canaria (PACA), popularmente denominada Guanchancha, destinaron ingentes cantidades de dinero -casi un millón de euros ha costado ya- e incluso llegaron a presentar los uniformes y se celebraron las oposiciones para acceder a tan noble Cuerpo.
Sin embargo, el Gobierno de Canarias se ha visto obligado a reducir las funciones de la Policía Canaria para evitar un recurso de inconstitucionalidad por parte del Estado. Entre las modificaciones, se encuentra la supresión de parte del artículo 19, el que otorgaba a los agentes la función de colaborar con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en la vigilancia del litoral, el control de exp
losivos y de material pirotécnico, el control de la inmigración irregular, la verificación del resguardo fiscal y la vigilancia, y la verificación y control de las empresas de seguridad privada. La PACA tampoco podrá crear grupos o secciones con personal específico para desempeñar funciones de la Policía Judicial, y el Ejecutivo ha tenido que asumir otras modificaciones relativas a la promoción interna y al cumplimiento de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Es decir, que se quedan para vigilar edificios públicos. Llegados a este punto, cualquier mortal se preguntará, en estos tiempos de crisis, para qué sirve la dichosa Guanchancha. ¿No es un auténtico despilfarro? Pues sí, sin duda.