VEGETARIANOS Y ECONOMÍA GLOBAL

Publicado en por ME QUEDO BOBA

Escrito por Francisco, Sendín  

¿QUÉ TIENE QUE VER LA DIETA VEGETARIANA CON LA ECONOMÍA?

Aparentemente no tienen mucho que ver, a no ser que hablemos de la economía doméstica. Pero si profundizamos un poco en el tema, podremos comprobar que sí existe una relación clara. Lo que actualmente se ha convertido en algo habitual y nos deja la sensación de que ha sido siempre así: consumir carne una o varias veces por día. Es un hecho relativamente nuevo, incluso en nuestras latitudes. ¿Qué decir de otras partes del mundo donde no viven ni de lejos la abundancia que nosotros disfrutamos? La realidad es que la carne alimenta a unos pocos a costa de muchos.


 
Gran cantidad de los cereales y las legumbres que se cultivan en el planeta es destinada a alimentar el ganado que luego se usará para aprovechar su carne. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, el 90% del grano que se produce en ese país es destinado para alimentar al ganado. Ya que son precisos 16 kg de cereal y legumbre para la producción de un solo kilogramo de carne.

 ¿QUIERES DECIR QUE SI NO SE DEDICASE A LA PRODUCCIÓN DE CARNE ESE CEREAL ALIMENTARÍA A MÁS PERSONAS?

 Por supuesto, así es. Para que te hagas una idea visual, trata de imaginar en una sala una persona con un filete de 250 gr de carne de vacuno, en esa habitación habría también de 45 a 50 personas con un tazón vacío que podrían llenar con cereal cocido, el mismo cereal que se ha empleado para producir esos 250 gr de carne. Pero no sólo se emplean los recursos de los países ricos, industrializados, para la cría del ganado, también los recursos de los países pobres se compran a bajo precio para mantener las granjas industriales de producción de carne. 1/3 del cacahuete que crece en África, considerando que el cacahuete tiene la misma cantidad de proteína que la carne, se emplea para el engorde de las reses de la Europa Occidental.

 Otro dato interesante: en los llamados países subdesarrollados, una persona consume aproximadamente 180 kg de cereal por año. En Europa y Estados Unidos, esa cantidad es de 900 kg por persona y año. Pero hay que saber que el 90% de esa cantidad se emplea para alimentar al ganado, para producir carne. Es decir, que un europeo o un americano emplea 5 veces más recursos que un colombiano, un indio o un nigeriano.

 Se sabe que en la actualidad hay alimentos suficientes en el planeta para alimentar a toda su población. Ni siquiera habría que cultivar más terreno. El problema es que están mal distribuidos y por eso una parte importante de la población mundial pasa hambre.

 Un investigador de la Universidad de Harvard, Jean Mayer, dedujo de sus estudios e investigaciones que una reducción de sólo el 10% en la producción de carne, sería suficiente para alimentar con esos cereales a 60 millones de personas.

 ¿DE QUÉ MANERA MEJORARÍA LA ECONOMÍA SI SE REDUJESE LA PRODUCCIÓN Y EL CONSUMO DE CARNE?

 Hay que pensar que para poder tener campos suficientes aptos para el cultivo de forraje para animales de granja, es necesario deforestar. También hay que conocer un hecho inquietante: la enorme contaminación de corrientes de agua y arroyos que ocasionan las granjas ganaderas. Por otro lado, la enormes cantidades de deshechos de estos animales hacen que se alteren las corrientes de agua, provocando una desmedida proliferación de algunos tipos de algas que hacen imposible la vida de otros seres en el mismo entorno.

 Una granja produce 10 veces más contaminación del suelo y del agua que una zona residencial e incluso 3 veces más que la industria.

 Para hacer crecer un kg de trigo se vienen a necesitar unos 60 litros de agua. Para conseguir 1 kg de carne, se necesitarán entre 1000 litros del preciado y cada vez más escaso líquido vital y, además entre 60 y 100 kg de alimentos vegetales.

 Conociendo estos datos pensemos en otros: En EE.UU.. se consumen 132 kg de carne por habitante y año. En India esta cantidad se reduce a 2 kg por habitante y año. En España el consumo de carne está por encima de 90 kg por persona y año. Esta cifra de España supera ya en un 30% lo recomendado por la OMS. La media mundial de consumo de carne está alrededor de 30 kg por persona y año.

 Así que actualmente en este planeta, por cada hectárea de terreno dedicada al consumo humano directo, se dedican 20 a la alimentación del ganado. La deforestación del Amazonas es en gran parte debida a dedicar el terreno al pastoreo de ganado vacuno que luego se vende como hamburguesas en restaurantes de comida rápida de multinacionales estadounidenses.

 El apetito de productos animales está borrando del mapa nuestros bosques, ensuciando nuestras aguas, contaminando el aire. El 20% del metano que se genera, elemento importante en la responsabilidad del agujero en la capa de ozono, es producido por el ganado.

 Tengo datos de Holanda a finales de los años 80: las industrias ganaderas intensivas producían sólo en ese pequeño país, 94 millones de toneladas de estiércol al año, de los que sólo 50 millones podían ser utilizados de forma segura como fertilizante. No creo que en estos 25 años la situación haya mejorado. Es más fácil pensar que haya empeorado.

 SEGÚN ESTOS DATOS ¿CUÁL SERÍA LA ALTERNATIVA?

 Cada cual tiene que tomar sus propias decisiones. Pero si sería bueno que cuando te sientes delante de un filete seas un poco consciente de lo que eso supone.

 Sin aludir a cuestiones de salud, sin recurrir a planteamientos éticos, convendría que la población mundial, la del mundo desarrollado, que es la responsable de esa situación, redujera notablemente el consumo de carne. Dos o tres veces por mes serían suficientes.

 Sé que es un planteamiento utópico. Pero si perdemos la utopía... ¿qué nos queda?.

 Habrá algún oyente que entiende lo que estoy planteando y puede pensar que consumirá más pescado. Sin embargo, también es necesario saber que buena parte del pescado que capturan los grandes buques son empleados también para el engorde del ganado.

 Muchas cosas tienen que cambiar en el Mundo del siglo XXI. Y una de ellas, para mí muy importante, es la consideración de los animales como seres vivos y no simplemente como un bien consumible. Seres que sienten y sufren. Sé que suena un poco estúpido, casi imposible. Pero también sonaba raro e impensable la liberación de los esclavos que hacían rentables las explotaciones agrícolas de tantos países. No pienses que tener consideración por los animales es más raro de lo que sonaba tenerla por un esclavo. Hoy en día, la inmensa mayoría de la población mundial considera inaceptable la esclavitud.

 Quiero hacer una última reflexión: la gente que quiere carne lo más barata posible cuando va al supermercado es en parte responsable involuntaria de gran parte de destrucción medioambiental. No sólo a las grandes empresas multinacionales se les puede achacar el deterioro del planeta. El consumo de productos animales es también parcialmente responsable de muchos problemas.

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Etiquetado en ECOLOGIA

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