REFLEXIONES EN LA ARENA XXV.
LAS PREOCUPACIONES DEL PARTIDO POPULAR; LAS ELECCIONES INGLESAS Y LA MAREA NEGRA EN ESTADOS UNIDOS.
Rara es la vez que los portavoces del Partido Popular no emplean en
sus ruedas de prensa o en el Congreso de los Diputados la expresión “A los españoles lo que realmente les preocupa es…”, y a continuación hablan del paro o de la crisis. Pero no, no nos engañemos. Al PP le importa un pimiento que en España hayan más de cuatro millones y medio de parados, y que en más de un millón y medio de hogares ninguno de sus miembros tenga trabajo. Es mas, el PP se alegra de esa situación porque cree que de continuar ganará las próximas elecciones generales. Ya incluso deja entrever la posibilidad de presentar una moción de censura.
El PP critica al gobierno por sus medidas anticrisis, pero no aporta soluciones ni le interesa llegar a acuerdos en ninguna materia. Por ejemplo, después de meses debatiendo sobre la reforma de la Ley de Educación, se descolgó a última hora alegando unas cuantas chorradas. Estuvo mareando la perdiz para nada; lo mismo ocurrió con la Comisión Anticrisis porque el gobierno no aceptaba su programa. ¿No se han enterado de que quién gobierna es el PSOE?
La realidad que el PP se “echó al monte” el 14 de marzo de 2004, bajo el 9 de marzo de 2008 y volvió a subir. Es decir, el PP no está ni se le espera. Se han convencido que estando aislados del mundanal ruido no se contaminan y así podrán llegar impolutos a marzo de 2012. Lo malo es que de seguir con esas subidas y bajadas del monte se van a perder por el camino.
La cuestión es que toda esa estrategia del PP está fracasando porque con la que está cayendo no se explica que no se despegue en las encuestas sobre intención de voto. En la publicada por Centro de Investigaciones Sociológicas está por delante del PSOE por 1,5 puntos, cuando en enero estaba a tres. ¿Qué ha pasado? ¿Qué está pasando? Sencillo: los casos de corrupción y la ausencia reacción ante ella le pasan factura; su actitud pasiva ante la crisis y el paro le restan credibilidad como alternativa de gobierno; pero, sobre todo, la falta de liderazgo. ¿Quién puede creer en un señor que está acojonado ante algunos presidentes autonómicos? ¿Qué credibilidad tiene un señor que justifica el enriquecimiento ilícito de miembros de su partido?
Estoy hablando de Don Mariano Rajoy Brey, de profesión Registrador de la Propiedad y Presidente del PP y Candidato a la Presidencia del Gobierno. Estoy hablando de un señor que, antes las cámaras de televisión cada vez aparece más colorado y con ojo en Pinto y otro en Valdemoro. Pero en fin, asesores tiene el PP al igual que doctores tiene la Iglesia. Allá el y ellos.
Se celebraron las elecciones generales en Inglaterra sin sorpresas dignas de mención. Ganó el esperado, el Partido Conservador, pero sin mayoría absoluta, por lo cual su líder David Cameron, formará gobierno con el Partido Liberal Democrático de Nick Clegg. Los Laboristas de Gordon Brown sufrieron una pérdida menor de la esperada, pero tras doce años de gobierno se van a la oposición y lo que es peor tendrán que replantearse mucho y bien su política y su próximo líder.
Pero uno de los principales protagonistas ha sido el sistema electoral inglés. Si el español es injusto, el inglés no lo es menos, aunque lo están utilizando desde hace más de setenta años. En España se vota a listas de partidos, mientras que en Inglaterra se vota a candidatos de partidos; aquí la circunscripción electoral es la provincia, mientras que allí es el distrito.
Si en Inglaterra, pongamos como ejemplo, en el distrito de Chelsea el candidato del Partido laborista obtiene 1.000, el del Partido Conservador 999 y el del Partido Liberal Democrático 998, resulta elegido el primero, mientras que los votos de los otros dos candidatos no sirven para nada. Solo así se explica que el PLD con el 23% de los votos solo haya conseguido 57 diputados, mientras que el PL con el 29%, solo seis puntos más, consiguiera 258, más del cuádruple. ¿Es justo el sistema electoral inglés? En España y en Inglaterra cuecen habas.
La costa norte del Golfo de México, la del sur de Estados Unidos, está
seriamente amenazada por la explosión de una plataforma petrolera de la compañía Britihs Petroleum. Una catástrofe ecológica de consecuencias incalculables que amenaza el modo de vida de millones de personas que viven de la pesca y del turismo. Como siempre la depredación del medio ambiente por parte de multinacionales insensibles, donde prima el negocio puro y duro por encima de las personas y la naturaleza, ha puesto en jaque a un país soberano. Espero y deseo una pronta resolución. También espero y deseo que para ello a los estadounidenses no se les ocurra pedir consejo al “Señor de los Hilillos” que gestionó el desastre del “Prestige” en Galicia.
Y hablando de consejos, ¿quién es Barack Obama para pedir explicaciones y soluciones al Gobierno Español sobre la crisis económica? Tiene guasa que el presidente del país que generó esta crisis ahora venga con exigencias a uno de los países perjudicados.
Papanata de la semana, Mariano Rajoy que ha dicho: “Francisco Camps será candidato a la Comunidad Valenciana diga lo que diga la Justicia”. Sin comentarios.