REFLEXIONES EN LA ARENA XVIII.
ANIVERSARIO DEL 12-M; CONDENA EUROPEA A CUBA; DESPIDOS EN EL MARITIM Y UN GRAN PAPANATA.
La pasada semana se conmemoraron varios aniversarios fechados un 12 de marzo y que tuvieron gran repercusión.
En 1985 el entonces Presidente de la Unión Soviética, Mihail Gorvachov, en discurso ante el Parlamento hacía pública su política de “Perestroika” y “Glasnost”, es decir, Reforma y Transparencia. Con la Perestroika proponía la reforma del sistema comunista, adaptándolo a la realidad del momento, democratizándolo; con la Glasnost apostaba por la por la apertura a occidente.
Se abría un nuevo marco en las relaciones de la URSS con la Europa Occidental y Estados Unidos. El llamado “Telón de Acero” comenzaba a fundirse. Esta nueva orientación no fue bien entendida ni aceptada por altos dirigentes del Partido Comunista de la Unión Soviética y en agosto de 1991 intentaron un golpe de estado abortado por la movilización popular que fue aprovechada por el entonces Alcalde de Moscú, Boris Yeltsin. Las posteriores independencias de la Repúblicas Soviéticas supusieron la disolución de la URSS en diciembre de 1991.
En 1986 se celebraba el Referéndum de la OTAN. Sus antecedentes hay que buscarlos en 1981 cuando el PSOE, aún en la oposición, lanzó su campaña “OTAN, de entrada no” con Javier Solana, vistiendo chaqueta de pana, como autor intelectual de las “50 preguntas sobre la OTAN”. En 1982 el PSOE gana las elecciones con dos promesas estrellas: 800.000 puestos de trabajo y la Salida de la OTAN.
Los resultados de aquel referéndum dieron vencedor al Sí a la permanencia en la OTAN con el 52´4 % de los votos, mientras que los que votamos No alcanzamos el 39´8 %; la abstención llegó al 40´5 %. Por cierto, en Canarias el No obtuvo 280.639 votos y el Sí 242.015.
En fin, Don Javier Solana terminó siendo Secretario General de OTAN, pero vistiendo trajes de Armani, y bombardeando Yugoslavia y enviando tropas a otros países fuera de Europa. Todo por “El Cambio”.
Otro 12 de marzo, pero del año 2000, José María Aznar y su PP ganaron las elecciones por mayoría absoluta: 183 diputados de un total de 350. Cuatro años antes había ganado con mayoría relativa y accedió al gobierno con el apoyo de los nacionalistas catalanes y vascos y los regionalistas canarios.
La frase histórica “Roma no paga a traidores” fue la norma de Aznar en su mandato y terminó enemistado con sus socios que osaron pedirle más competencias y financiación por su apoyo. Pero no, Aznar, que se destacó como un gran políglota “hablando catalán en privado” e inglés en público, sobre todo en el rancho de Texas cuando visitaba a Georges Bush, terminó metiendo a España en dos guerras: la de Perejil y la de Irak.
¿Consecuencia? Su designado a dedo, Mariano Rajoy,
ya ha perdido dos elecciones generales y, si la crisis no lo remedia, perderá también las próximas. Pobre Mariano, con lo bien que estaría presidiendo la Xunta de Galicia.
El Parlamento Europeo, con el voto favorable de toda la derecha y de parte de los socialistas, aprobó un Declaración de Condena a Cuba por la falta de respeto a los Derechos Humanos. Estos eurodiputados son los mismos que no condenaron el golpe de estado en Honduras; son los mimos que no condenan las muertes de civiles en Irak y Afganistán producidas por el Ejército de Estados Unidos; son los mismos que no condenan la violación de
los Derechos Humanos en Marruecos; son los mismos que no condenan a Israel por los “asesinatos selectivos” de palestinos; son los mismos que no condenan a Colombia por los asesinatos de dirigentes sindicales y sociales cometidos por grupos paramilitares y el Ejército bajo las órdenes del presidente Álvaro Uribe; en definitiva, son los mismos que tampoco condenan a Estados Unidos por el Bloqueo a Cuba desde hace cincuenta años.
En fin, estos y otros diputados son unos hipócritas, usan sus varas de medir en función de los intereses económicos que les pagan sus multimillonarias campañas electorales. Mientras estos vividores se pasan la semana confortablemente viajando y comiendo gratis entre Bruselas y Strasburgo, cientos de miles de personas malviven o mueren de hombre o por los “efectos colaterales” de un bombardeo. ¡Viva la democrática Europa de los mercaderes!
El Expediente de Regulación de Empleo ya se está aplicando: ya son sesenta los trabajadores del Hotel Maritim despedidos. El “despiste” de la Consejería de Empleo”, perdón de Desempleo, lo pagan unos trabajadores con cerca de treinta años de servicios al turismo del Valle de La Orotava, mientras la Consejera de Turismo se va de viaje a la Feria de Turismo de Berlín. Para la historia quedará la foto del Comité de Empresa reunido con Cristina Tavío y Manolo Domínguez. ¡Pero que no se preocupen los despedidos, pronto serán recolocados en el Hipódromo de Manolo Domínguez! Eso sí, el puesto de mamporrero ya está
reservado.
El papanatas de esta semana es Gerardo Díaz Ferrán, Presidente de la CEOE y los problemas de sus empresas: Seguros Mercurio cierra por insolvente y Viajes Marsans se salva por los pelos gracias a un préstamo de 40 millones de euros. Menudo el ejemplo de este impresentable para los empresarios de este país. ¿A qué espera para mandarse a mudar?