REFLEXIONES EN LA ARENA. X
EL TERREMOTO DE HAITI, “LA GRIPE A” Y LLAMAZARES Y EL FBI .
Haití, Tierra de Montañas, ocupa un tercio de la Isla de Santo Domingo, la comparte con la República Dominicana. Haití tiene una superficie de 27.750 Km2 y una población de unos 10 millones de habitantes. Fue le segundo país de America que consiguió la independencia, en 1808, después de la “rebelión de los esclavos” contra la potencia colonizadora, Francia.
La historia de Haití ha estado marcada por situaciones dramáticas: el régimen de la esclavitud primero de España y luego de Francia; la invasión y ocupación militar de Estados Unidos desde 1915 hasta 1934 y varias dictaduras, sobre todo y la más sangrienta, las de los Duvalier, padre e hijo, desde 1957 hasta 1971. En 1990 se abrió un periodo de esperanza con la llegada al poder de Jean Bertrand Aristide, al frente de una coalición progresista de izquierdas, pero un golpe militar apoyado por Estados Unidos acabó con las esperanzas de un desarrollo social más justo para el país.
El pasado 12 de enero la tierra tembló en Haití. No era la primera vez, a lo largo de su historia se han producido grandes terremotos que causaron miles de muertos. Pero el de la semana pasada ha sido devastador: Puerto Príncipe, la capital ha quedado reducida a escombros; se dan cifras de muertos que superan los 100.000, los afectados superan los tres millones, un tercio de su población.Haití es el país más pobre de América y el segundo del Mundo, el 70% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, con dos Euros al día. El Vudú es una de las religiones oficiales del país.
Hoy en Haití se vive una catástrofe humanitaria que ni siquiera las televisiones alcanzan a gravar. Pero lo peor está por llegar, cuánto tiempo se tardará en recuperar mínimamente la situación; hasta cuándo esperarán los ciudadanos. La llamada Comunidad Internacional se ha volcado en la ayuda, pero la situación es tan caótica y el nivel de destrucción de infraestructuras es tan grande, que los alimentos y las medicinas no llegan a los afectados. Antes había inseguridad ciudadana, pero ahora se ha multiplicado ante la ausencia de autoridad y la desesperación ciudadana. El aeropuerto de Puerto Príncipe está colapsado, en parte por la destrucción
causada por el terremoto y por el amontonamiento de los contenedores de ayuda humanitaria y, sobre todo, por el control militar que ejecuta el ejército de Estados Unidos, que en medio del descontrol administrativo se ha convertido en el dueño y señor del país.
En Haití hace falta ayuda humanitaria y seguridad en su reparto, pero no justifica la acción unilateral de Estados Unidos que ya ha enviado unos 13.000 soldados sin autorización de la ONU ¿Otra nueva invasión? No es de recibo que aprovechando la situación Estados Unidos quiera incrementar su presencia militar en la zona.
Si condenable es esta actitud del ejército de Obama, m
ás lo son las palabras del Obispo de San Sebastián, Monseñor Munilla, “Existen males mayores que los que están sufriendo los pobres de Haití. Deberías llorar por nuestra pobre situación espiritual y nuestra concepción materialista de la vida”. Es decir, que para este “Mensajero de Dios” que vive cómodamente en su palacio episcopal, la situación de Haití se arregla con padrenuestros y avemarías. ¡Que se lo diga al Arzobispo de Puerto Príncipe, Monseñor Joseph Serge Miot, una de las víctimas mortales del terremoto.
En noviembre del pasado año hacía una reflexión sobre la “Gripe A”, planteando la disyuntiva de enfermedad o negocio. Según datos del Ministerio de Sanidad, el pasado año murieron por esta enfermedad 271 personas en España, mientras que por la gripe estacional fueron unas 8.000. La Organización Mundial de la Salud ha cifrado las muertes en el Mundo en 12.22
0 personas. ¿Pero no decían que se trataba de una pandemia que iba a provocar millones de muertos? El negocio para las compañías farmacéuticas ha sido redondo.
El FBI , la policía secreta de Estados Unidos, tuvo la ocurrente idea de realizar un retrato robot sobre cuál sería es aspecto de Bin Laden en la actualidad para pasar desapercibido. Para ello ha usado el cabello y la frente de Gaspar Llamazares, Diputado de Izquierda Unida. Ante el escándalo que se ha producido, el FBI ha manifestado que desconocían la personalidad de Llamazares y ha pedido disculpas.
Lo cierto es que una vez más Estados Unidos ha hecho g
ala de su sectarismo ideológico en el uso de la imagen de un dirigente de izquierdas al calor de la guerra preventiva contra el terrorismo, que dicho sea de paso, ha fracasado estrepitosamente. La cultura del miedo del FBI supone un atentado contra la seguridad y la libertad de los ciudadanos.
El 1 de enero comenzó la Presidencia Europea de España, que durará hasta el próximo 30 de junio. En mal momento llega para Zapatero esta responsabilidad. Esperemos que este cometido político no le distraiga de los problemas
de España y que la acción del gobierno y de la Comisión Europea se deje sentir con propuestas concretas porque la crisis no puede esperar.
Quisiera terminar haciendo un llamamiento a la solidaridad con el Pueblo de Haití contribuyendo económicamente según nuestras posibilidades.