REFLEXIONES EN LA ARENA. VI

Publicado en por ME QUEDO BOBA

UNA SAHARAUI, UN SECUESTRO Y UN TEMPORAL.



Desde el pasado 15 de noviembre, Aminetou Haidar está en huelga de hambre en el Aeropuerto de Lanzarote. Aminetou es una activista saharaui expulsada ilegalmente de El Aaiun, capital de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), ocupada militarmente por Marruecos desde 1975.   


 
En El Aaiun, las autoridades marroquíes le retiraron su pasaporte y la obligaron a subir a un avión que la trasladó a Lanzarote. Por lo tanto, está ilegalmente en territorio español; sin embargo, el Gobierno Español la considera una refugiada política para evitar tener que repatriarla a su legítimo país, el Sahara. Con esta actitud del gobierno consigue, una vez más, no molestar al gobierno de Marruecos, que hasta la fecha hace oídos sordos a las Resoluciones de la ONU que han aprobado la celebración de un Referéndum de Autodeterminación para que los saharauis decidan libremente su futuro como nación independiente.

El Sahara Occidental fue una provincia española hasta 1975. Los Acuerdos de Madrid firmados por el dictador Francisco Franco, semanas antes de su muerte, y Marruecos establecieron que esta provincia pasaría a tener soberanía marroquí. Por ello, desde el 28 de febrero de 1976 el Frente Polisario lucha contra la ocupación de su territorio. Mientras tanto, más de 120.000 saharauis viven en tiendas de campaña en los Campamentos de Refugiados de Tinduff, al suroeste de Argelia, desde hace más de treinta años. Durante este tiempo, los diferentes gobiernos de España, de UCD, del PP y del PSOE, han actuado de forma vergonzante con los saharauis, muchos de los cuales, los más ancianos, tiene DNI español.

Mientras se resuelve este sui géneris”secuestro diplomático” los dos hijos de Aminetou Haidar esperan su regreso.

 

La pasada semana fueron liberados los pescadores del buque atunero “Alakrana”, secuestrado desde hacía 47 días en aguas internacionales del Océano Indico. Su tripulación estaba integrada por una treintena de pescadores, 16 de ellos españoles.

Al drama de las familias se sumó la titubeante actuación del Gobierno Español, desarrollada en  tres frentes: el diplomático, el militar y jurídico, bajo la coordinación de la Vicepresidenta Primera del Gobierno.

En el frente diplomático, el Ministro de Asuntos Exteriores movía cielo y tierra  en Sudán, Etiopía y Kenia; en el militar, la Ministra de Defensa coordinaba una posible intervención para liberar a los secuestrados, y en el frente jurídico, el Ministro de Justicia retorcía la legislación nacional e internacional para salvar el escollo de dos “piratas” detenidos e imputados por la Audiencia Nacional.

Mientras se sucedían las gestiones y negociaciones, el Partido Popular en su desesperado papel de hacerse notar, aún a costa de propiciar un desenlace dramático, se apuntó al oportunismo y a la demagogia. Su Señoría Don Esteban González Pons, Portavoz Parlamentario del PP, no tuvo ningún reparo en afirmar que “el Gobierno Español tiene la obligación de proteger la seguridad de todos españoles que trabajan en el extranjero”. No sé cuántos españoles trabajan fuera, supongo que más de 100.000, pero ¿quiere decir el Sr. Pons que hay que poner un policía junto a cada uno de ellos? Demagogia pura y dura.

En esa zona del Océano Indico que baña las costas de Somalia y Kenia se encuentra un caladero que contiene un cuarto del atún mundial. En esa zona los pescadores nativos cobran 6 euros al día, mientras que los pescadores de los atuneros cobran 180 euros al día.

Esa zona es un caladero de altísimo riesgo y de bajísima ética. La flota española que faena en esa zona está integrada por 33 buques, de los cuales solo 18 lo hacen bajo pabellón español.  El “Alakrana” facturó el pasado año unos 30 millones de euros, que le produjeron unas ganancias netas de casi 6 millones de euros: más del doble del coste del supuesto rescate pagado, 2.700.000 euros. El armador del “Alakrana” tiene cuatro buques donde trabajan 117 trabajadores. Por cierto, mientras los pescadores secuestrados llegaban a España, sus sustitutos partían hacia la zona para relevarles: el negocio es el negocio.

La historia siempre es la misma: el mundo rico, el de la abundancia, sobre todo, en alimentos, no tiene ningún reparo ni vergüenza en esquilmar los recursos de los países pobres, aún a riesgo de poner en peligro la vida humana y de la propia Naturaleza. ¿Quiénes son los piratas?

 

El pasado lunes, 16 de noviembre, “corrieron los barrancos”. En unas horas cayó una tromba de agua que arrasó todo lo que encontró en su vertiginoso correr hacia el mar. Desde las medianías del Valle de La Orotava hasta el Puerto de la Cruz todo fue destrucción y desesperación, mucha desesperación. Pero, sobre todo, hubo impotencia, mucha impotencia, pues en  pocas horas casas y vehículos conseguidas con mucho esfuerzo, y animales cuidados con mucho esmero fueron arrastrados por la fuerza incontenible del agua.

Las televisiones y radios cambiaron sus programaciones para informar, o lo contrario, de lo que estaba pasando. Unas con objetividad y veracidad, otras sin la una ni la otra. Llamó poderosamente la atención la información de la Televisión Canaria, para la cual parecía que el temporal sólo se producía en el Puerto de la Cruz y, en menor medida, en La Orotava, mientras que en Los Realejos no pasaba nada. Solo al día siguiente empezamos a existir en los telediarios; solo al día siguiente las televisiones, la TVC, se dieron cuenta de la magnitud de la destrucción en nuestro municipio: docenas de casas afectadas, de vehículos destruidos y de animales muertos. Afortunadamente no se produjeron víctimas personales.

Cuarenta y un años atrás, también en noviembre, en 1968 otra  tromba de agua arrasó casas, animales, unos pocos vehículos porque aún no había muchos, y personas. Sí, entonces sí se produjeron víctimas humanas. Recuerdo, entonces yo tenía 11 años, que oí decir que en la Playa de Punta Brava apareció un cuerpo decapitado. Recuerdo que no tuvimos clases durante varios días.

La ocupación del cauce de los barrancos para terrenos de cultivo, o para encerrar el ganado, o para construir viviendas es una característica común en Canarias. La excusa es que “los barrancos ya no corren como antes”. ¡Qué no corren! Cierto es que ya no llueve con tanta frecuencia y en tanta cantidad como cuando éramos unos críos, pero no es menos cierto que Canarias a menudo sufre fuertes borrascas.

Gobierno Central y Autonómico ya han aprobado las ayudas económicas de emergencia para los afectados, que serán concedidas previos informes técnicos y periciales. Ahora cabe esperar que haya rapidez en la concesión y que no se eternicen como las concedidas a los afectados por la por la riada de Santa Cruz y La laguna en marzo de 2001 y el incendio forestal de julio de 2007. Por cierto, cuándo el Ayuntamiento de Los Realejos va a aprobar el Plan Municipal de Emergencia acordado por el Pleno en octubre de 2007.

Tras este temporal llega la reflexión, quién es el responsable. Yo creo que todos somos responsables: los políticos por no hacer respetar las leyes, y los ciudadanos por no respetarlas. ¡Todos somos responsables por no respetar la Naturaleza! Y también es responsable Dios, por permitir tantas desgracias.

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