REFLEXIONES EN LA ARENA LI.
LA REFORMA DE LAS PENSIONES; FELIPE EL BIEN PAGADO Y WIKILEAKS.
José Luís Rodríguez Zapatero lo tiene decidido: con o sin acuerdo del Pacto de Toledo la reforma de las pensiones se hará. Lo ha dicho alto y claro. Bueno, lo ha dicho, pues lo de alto y claro es un decir. Este cara dura, que después de negar la crisis, ha tirado por la borda toda la progresía de la hizo gala en su primer mandato. En sus primeros cuatro años cautivó a la muchachada, a los agradecidos y subvencionados intelectuales, pero desde el momento en que los mercados le apretaron las clavijas, ha dado un viraje de 360º que ha descolocado hasta a sus propios ministros y a Sonsoles, su cantora esposa. Casi todo el mundo estaba encoñado con Zapatero.
El Presidente propone atrasar la edad de jubilación hasta los 67 años, para garantizar las pensiones del futuro. De la propuesta no se queda ahí, aún hay más. Plantea dos alternativas:
La primera: junto con el retraso de la edad de jubilación, a los 67 años, propone que para su cálculo se tenga en cuenta los últimos veinte años de cotización. Esto supondría que un trabajador o trabajadora al acabar su vida laboral activa cobraría un 16 por ciento menos que con el actual sistema.
La segunda: retrasar la edad de jubilación a los 67 años y teniendo en cuenta toda la vida laboral de trabajador o trabajadora. Esta alternativa es todavía más perjudicial, pues supondría cobrar un 26 por ciento menos que en la actualidad.
Sea cual fuere la alternativa elegida, estamos ante un atraco a las pensiones públicas, que son propiedad de los trabajadores y trabajadoras. Detrás de esta propuesta se esconde una apuesta clara por implantar en España un
“modelo mixto” de pensiones, integrado por una parte pública y otra privada obligatoria. Es decir, como se recortará el importe de las pensiones, habrá que compensarlo con una pensión privada. Más negocio para el sector privado.
Zapatero, no contento con el recorte salarial a los empleados públicos, con la congelación de las pensiones y con la liberalización del mercado laboral, ahora se propone dar el antepenúltimo golpe final al Estado del Bienestar. Digo antepenúltimo golpe, porque no descarten ustedes alguna sorpresa más. La reforma tiene fecha: el viernes 28 de enero, festividad de Santo Tomás de Aquino, patrono de los centros de educación católicos.
Desde la pasada semana, Felipe González Márquez, ex Secretario General del PSOE y ex presidente del Gobierno, se ha convertido en un privilegiado ciudadano de a pié. Hace unas semanas, Felipe, que no se suele prodigar
mucho en declaraciones públicas, manifestaba su apoyo personal a las medidas económicas de ajuste de su compañero Zapatero. Es decir, le parecía bien la rebaja salarial de los empleados públicos, la congelación de las pensiones y ahora el retraso de la edad de jubilación hasta los 67 años.
Felipe González, en la clandestinidad conocido como “Isidoro”, que fue el gran impulsor del Estado del Bienestar Social en España cuando todavía él estaba en plena transición del Socialismo a la Socialdemocracia, ahora se ha convertido en “un bien pagado”. El ciudadano Felipe González Márquez ha sido nombrado miembro del Consejo de Administración de la Empresa Gas Natural- Fenosa. Hasta aquí todo más o menos normal, aunque yo no sabía de los conocimientos gaseosos de Felipe. El escándalo salta cuando se revela
que cobrará anualmente 126.500 euros (21.047.829 de pesetas). Es decir, que por asistir a unas cuantas reuniones al año cobrará más que el Presidente del Gobierno o que José Blanco, Ministro de Fomento. Siento una grandísima curiosidad por saber qué opina éste último de este sueldito de Felipe, porque fue José Blanco quien calificó de “trabajadores privilegiados” a los controladores aéreos por cobrar un sueldo base de 175.000 euros anuales.
Me parece una golfada que con la crisis que están sufriendo millones de españoles y miles de pequeños y medianos empresarios, este señorito andaluz cobre 126.500 euros anuales por ser miembro del Consejo de Administración de una empresa privada. Así también soy yo socialista.
Wikileaks sigue con la publicación de documentos secretos o clasificados de Estados Unidos, que siguen poniendo en entredicho sus relaciones amistosas
con otros países aliados. Lo cierto, es que Wikileaks es un soplo de aire fresco y, además, lo es en un momento de la historia en que las democracias están de rodillas ante el poder económico y financiero que no ha sido elegido por los ciudadanos, y que manejan a su antojo la política de los Estados.
En este contexto, esta semana ha salido de prisión, bajo fianza, Julian Assange, su fundador. El clamor popular ha permitido su libertad provisional a la espera de juicio por unos presuntos delitos de violación. A su salida de prisión ha denunciado amenazas de muerte. Está en juego la credibilidad y el prestigio de muchos políticos y, sobre todo, la competencia de los organismos de seguridad de Estados Unidos.
Wikileaks ha convertido en evidencias lo que antes eran sospechas: el mangoneo de la política mundial por parte de Estados Unidos con el consentimiento de muchos gobernantes y gobiernos.
Debido al periodo navideño, esta semana no nombraré Papanata a nadie, he indultado a los aspirantes que se lo merecían, aunque bien podría ser Felipe González por sus “sensibilidad” con millones de parados y miles de medianos y pequeños empresarios arruinados por la crisis. Otra vez será.
FELIZ NAVIDAD PARA TODOS Y PARA TODAS.