Para el PSC-PSOE Los Realejos no tiene sentido el lloriqueo de Oswaldo Amaro
La función de un político debe ser siempre y en todo momento hacer y luchar por sus vecinos frente a los designios de silencio que llegan desde los “compadres” del Cabildo y el Gobierno Autónomo
Hace unos días aparecía en prensa el pataleo y desinformado editorial de alguien que se hace llamar alcalde del Municipio de Los Realejos, que demuestra, constantemente, que su razón de ser dista en creces de un gobierno centrado en los intereses de los realejeros y realejeras.
Parece ser que “escuchar” no es un don del que puedan presumir los señores y señoras de Coalición Canaria, y menos quien los representa. El Partido Socialista nunca ha ido en contra del Proyecto de La Cruz Santa, antes bien, se ha apostado por priorizar las actuaciones en
el Municipio en base a la urgencia y bien común a todos. Para algunos siguen rondando en nuestras retinas las graves consecuencias de los sendos temporales de Noviembre y Febrero en que la entrada al municipio por Los Barros se hizo impracticable. Pero incluso si menospreciáramos la seguridad de nuestros vecinos y vecinas (que no es el caso de los socialistas realejeros, para otros es posible que los “intereses económicos” estén por encima de la seguridad), las obras en Los Cuartos significan dar sentido y utilidad práctica a la Zona Industrial que, en potencia, generaría miles de puestos de trabajo, aliviaría la congestión vial en la entrada y salida de nuestro municipio y supondría el saneamiento y encauce de aguas, ya fueran residuales o de lluvia, evitando males mayores ante posibles nuevos temporales.
Falta a la verdad quien dice que el Proyecto de Los Cuartos fue aprobado en 1997 esquivando la culpa y escurriendo el bulto, pues, en realidad, es de 2002. Lo que pretenden “los sigilosos amigos del panfleto” es derivar las responsabilidades de Gobierno hacia una persona en concreto, con nombre y apellidos: María Concepción Gonzales (PSOE). Lo que desconoce la opinión pública es el afán de protagonismo del Sr. Alcalde que, ante las ganas de trabajar y ofrecer ideas nuevas por parte de la responsable, en aquel entonces, del Área de Urbanismo, siempre había un “no” por respuesta o era él quien se otorgaba la medalla sin ningún tipo de complejos, ninguneando las posibilidades de desarrollo del municipio que alentaba el Partido Socialista y apostando por intereses individuales y egoístas.
Tristemente, la política del compadreo y del mirar hacia otra parte que en estos últimos 7 años ha practicado CC, ha mermado el crecimiento de Los Realejos hasta niveles insospechados, y quien piense que el parcheo y las medias tintas son argumentos de peso para sacar al Municipio de donde está, ése debería abandonar directamente la política, pues su desgobierno “perjudica seriamente la salud” y el crecimiento de los vecinos y vecinas de Los Realejos que ven, silenciados, una forma nefasta de caer en el pozo cubierto por el lloriqueo y pataleo de Oswaldo Amaro y su séquito.