Manuel Domínguez se presenta como candidato a todo tren y para Ledesma (tristeza)
eldigitaldecanarias.net > Fisgón indiscreto
La suerte sonríe a los vencedores o los que tienen sensación de serlo y huye de los perdedores o los que sin querer mostrar la derrota, están abocados al fracaso más rotundo. Dos caras de una misma moneda que si se las compara da mucho que pensar sobre este PP tinerfeño. Un partido que se acuna en una ola triunfal que viene de fuera y que sin embargo no cuida todos los detalles locales, no se esmera y presenta unas grietas y unas fallas terribles, que pueden quebrar a un partido que supuestamente puede ganar en Tenerife. Puede que en mayo de 2011 a lo mejor se queda otra vez a las puertas, cogiendo de nuevo la mano de CC, con todo lo que eso significa. Y está claro que hay un PP de primera división y uno de segunda. Hay candidatos King Size y candidatos Kruger y eso duele, molesta, porque parece que a todos los marcan las encuestas, los estados de ánimo, las tendencias, las esperanzas, los sueños y como no los apoyos de la dirección insular, regional y nacional. En primera división está como no el secretario general del PP, Manuel Domínguez, que se ve como alcalde y realmente se respira esto en los aires municipales y así se diseñó un acto en Los Realejos, sin que los medios diesen cuenta de él, a excepción de Mi Tierra TV y Radio Arena, que lo cubrieron y dieron cuenta del espectáculo, en el que de manera sencilla, Manuel Domínguez dio muestras de liderazgo y de originalidad. Solamente contó con la presencia de Antonio Alarcó, aunque le bastó y le sobró, porque ya la guinda se había comido con la presencia de Alberto Gallardón que vino expresamente a bendecirlo en su municipio. Domínguez lo tiene claro y su acto refleja su solvencia y su deseo de ganarle la partida a Oswaldo Amaro, al que ni siquiera dedicó un minuto de su tiempo en todo el evento que celebró bajo la lluvia. Estuvo bien el asunto, pero ni nota ni rueda de prensa que lo cubriera, no le hizo falta. Manolo de cara al pueblo, llenando la sala, que era lo importante. Muy al contrario de este optimismo se pudo ver en la presentación del candidato al Puerto de la Cruz, Sebastián Ledesma, más fría, muy local, con los dos tristes concejales y al propio secretario general, Manuel Domínguez, en una gélida rueda de prensa, solamente ante los medios de comunicación, aunque se dijo que cuando esté la lista, se haría un acto como el de Los Realejos, que lo dudamos. Pero Ledesma va como forzado, es un candidato que viene del cielo y que aterriza en la localidad portuense ex nihilo, por encima de todos los que allí han estado, lo que resulta extraordinariamente curioso. La pregunta clave es, ¿por qué Meca no ha sido el candidato y por qué su silencio y su sonrisa forzada? Dos modos de entender la política, dos modos de tratar un candidato. El primero, cálido y triunfal, el segundo, frío, artificial, forzado. Está claro que Ledesma va al sacrificio y resulta contraproducente que el candidato a la alcaldía portuense, tenga que ir a trabajar al otro lado de la Isla, en Santiago del Teide. Los cálculos del PP en el Puerto no los hacen sus dirigentes, sino otros. El día en que Ledesma dio esa rueda de prensa, en el que dio un discurso sin convicción, sin pegada, como de encargo, ya que lo leyera era muestra de su desinterés, se pudo ver cómo el legado de Eva Navarro desaparecía por completo, se esfumaba en medio de una nevera Westinghouse. Oswaldo tiembla en Los Realejos ante el huracán Domínguez y Marcos Brito sonríe de nuevo con la brisa Ledesma. El viejo zorro lo ha conseguido otra vez. Y duele, vaya si duele.