La necesaria verdad

Publicado en por ME QUEDO BOBA

SANTIAGO DÍAZ BRAVO Errare humanum est, y como tal no sería consecuente pedir la cabeza de la consejera de Sanidad, Mercedes Roldós, en el supuesto de que se demostrara la existencia de negligencia médica en los diagnósticos sobre Aitana, unos informes que presuntamente impidieron que se aplicara a la niña un tratamiento adecuado y provocaron el encarcelamiento de un inocente. Sin embargo, una reiterada negativa de la principal responsable de la sanidad pública canaria a que se investiguen dos posibles casos de impericia, sobre los que existen más que sospechas, la invalidaría automáticamente para continuar ejerciendo el cargo.

La consejera debería cuidarse de abordar este asunto como si se tratase de un mero debate sobre el ser o no ser de la profesión periodística. De sus palabras se deduce que ha dado la polémica por zanjada tras aducir que se cumplieron los protocolos y subrayar que su departamento no filtró ni un solo dato a los medios de comunicación. Elude, sin embargo, el quid de la cuestión: los partes médicos que realizaron unos facultativos vinculados a la Consejería que dirige, origen de un suceso que ha provocado un sensible trauma social.

Mercedes Roldós debe dejar de lado corporativismos vanos y ser consciente de que su obligación en tanto autoridad pública es, en primer lugar, colaborar en el esclarecimiento de la verdad, una deuda que mantiene su departamento con la familia de Aitana y con la sociedad canaria y española. En segundo lugar, ha de dar respuesta urgente a una opinión pública que vuelve a poner en tela de juicio el funcionamiento del sistema sanitario, porque quien más, quien menos, se ha introducido en el pellejo de los protagonistas de los tristes acontecimientos de los últimos ­días y ha sentido de todo menos tranquilidad.

 

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Etiquetado en POLITICA

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