"Éste es el mal del pueblo, que aplaude sin saber de qué se trata", espetó Marcos Brito.
PUERTO DE LA CRUZ
CC arremete contra la auditoría del PSOE, "nula de pleno derecho"
Gobierno y oposición no logran ponerse de acuerdo en la deuda que tiene el Consistorio y ambos se culpan de los compromisos adquiridos años anteriores
Gabriela Gulesserian
Puerto de la Cruz
Lo advirtió por la mañana y cumplió. El Alcalde de Puerto de la Cruz, Marcos Brito, dijo que "iba a ser muy duro" cuando hubiese intervenciones de la portavoz del grupo socialista, María Jesús Ferrer; el ex concejal de Hacienda, David Bernat, y la anterior alcaldesa, Lola Padrón, "aunque sea por ignorantes, porque cuando uno no conoce los temas hay que asesorarse y preguntar". Y así fue durante las casi cuatro horas en las que transcurrió el pleno extraordinario convocado ayer por el PSC-PSOE, en el que reinaron un sinfín de insultos, descalificaciones, gritos, e interrupciones entre gobierno y oposición y donde no se llegó a ninguna conclusión clara a pesar de los esfuerzos de Bernat para explicar la auditoría requerida por el anterior Gobierno municipal sobre el año 2006 y los seis primeros meses de 2007, que era el objetivo de la convocatoria.
"El encargo de la auditoría es nulo de pleno derecho", según el informe de Intervención, declaró Marcos Brito, y acusó a la oposición de "tirar a la basura" los 27.000 euros que costó y de "utilizarla como arma arrojadiza contra el anterior gobierno de Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP)", y principalmente contra su persona y la concejal de Administración Financiera, Sandra Rodríguez.
En su intervención, el mandatario local también culpó al Ejecutivo socialista encabezado por Dolores Padrón de "romper la continuidad institucional" que debe existir en cualquier administración, y le achacó el ser el "verdadero causante" del desastre económico en el que se encuentra ahora el Ayuntamiento, dado que han gobernado la ciudad "durante 22 años".
Por el contrario, prometió que el actual gobierno municipal "intentará asumir todos los compromisos adquiridos hasta el momento y regularizar las facturas que el PSC-PSOE dejó sin tramitar". Todo ello, añadió, aplicando los principios de "la urgencia y la antigüedad".
La confrontación se hizo presente desde el comienzo de la sesión cuando, al pedir la palabra Lola Padrón, Marcos Brito se la negó con el argumento de que no era uno de los seis concejales que había firmado la petición del pleno, de que la convocatoria era deficiente porque no especificaba quién iba a actuar de portavoz del grupo, y cuestionó asimismo que ella no lo fuera.
Tanto la anterior mandataria local como sus compañeros María Jesús Ferrer y David Bernat quisieron poner fin de manera definitiva a las acusaciones de los nacionalistas de atribuirle al PSOE "la herencia económica envenenada" que tiene el Consistorio, mientras que éstos, encabezados en el debate por Sandra Rodríguez, intentaron demostrarles su culpa.
Trapos sucios
Así, y con el remanente de tesorería y los reconocimientos extrajudiciales de crédito como dos de los principales ejes del debate, unos y otros se remontaron a varios años anteriores y sacaron a relucir los "trapos sucios" de la deuda de la empresa pública Pamarsa, que actualmente tiene la concesión de algunos servicios, mientras que otros fueron privatizados; el dinero pendiente de pago a Aqualia; la concesión administrativa del servicio de agua potable, depuración de aguas y alcantarillado a OTV, el acuerdo con Cosmar, y el crédito ICO para financiar la futura Ciudad Deportiva de San Felipe.
Tanto Sandra Rodríguez como la ex alcaldesa subrayaron que "no tenían nada que ocultar" sobre su gestión e incluso esta última sugirió al Gobierno nacionalista que "consultara al Tribunal o a la Audiencia de Cuentas si tenía alguna duda" sobre la anterior administración. Fue en ese momento cuando el público hizo su primera reacción y ofreció un aplauso. "Éste es el mal del pueblo, que aplaude sin saber de qué se trata", espetó Brito.
La auditoría critica que Brito adjudicó obras a dedo por valor de 3 millones
El alcalde portuense y su grupo insulta a voz en grito a la ex alcaldesa socialista
TONY M. ÁLAMO (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El gobierno municipal que el nacionalista Marcos Brito condujo en Puerto de la Cruz entre 2003 y 2007 adjudicó a dedo casi la mitad de las obras que promovió, siempre a la constructora Criss Conjercasa, por un valor de 3 millones de euros.
El pleno del Ayuntamiento celebrado ayer en Puerto de la Cruz para analizar la auditoría que en su momento encargó el pacto entre PSC y PP se saldó con una visión negativa de la anterior etapa de Brito y un trato dictatorial por parte de éste a los concejales socialistas. El alcalde, constantemente entre chillidos, llegó a llamar “prepotente y altanera” a su predecesora, la socialista Dolores Padrón.
Los concejales del PSC habían solicitado la celebración de un pleno extraordinario con el fin de presentar ante el pleno del Ayuntamiento y debatir la auditoría que, a finales de 2007, encargasen los dos partidos en el gobierno municipal a la empresa Faura - Casas. Ésta, que fue concluida pocos días antes de que tuviera lugar la moción de censura que el 6 de octubre desalojó a Padrón, pone el acento en determinadas actitudes de la gestión de Marcos Brito como su manera de contratar diversas obras.
Tal y como explicó el concejal del PSC David Bernat, la auditoría detalla diversas obras que fueron “fraccionadas”, con el fin de que no tuvieran que pasar por un procedimiento abierto, sino que pudieran ser adjudicadas directamente y sin concurso. Según leyó el propio Bernal, el informe detalla cómo “se fraccionan las obras para evitar sacarlas a concurso”.
Curiosamente, estas obras fueron adjudicadas a la constructora Criss Conjercasa. En total, la empresa recibió contratos por valor de 3 millones de euros y resultó adjudicataria de un 49% de las obras del Ayuntamiento. Además de estas acusaciones de presunto fraude de ley, la auditoría detalla cómo creció la deuda del equipo de gobierno que Marcos Brito gestionó en el mandato pasado. Ese periodo se inició con un remanente de tesorería positivo de cuatro millones de euros, mientras que a su marcha, el equipo del actual alcalde dejó un remanente negativo de -2 millones. Según explicó Bernat, “aquí se termina la mentira que han propagado sobre que la deuda del Ayuntamiento proviene de la época de la gestión socialista”.
La auditoría deja claro -planteaba- que el origen está en el mandato 2003-2007. En muchas empresas, como Aqualia, “no se saneó la deuda, sino que sólo se empeoró”. Por su parte, desde CC y PP, apenas criticaron la auditoría. Luis Miguel Rodríguez (que cuando formaba parte del anterior grupo de gobierno apoyó con su voto la auditoría) criticó ahora que, “según señala la intervención, la auditoría es nula de pleno derecho, con lo que suponen 27.000 euros tirados”.
La actual responsable de la hacienda local, la nacionalista Sandra Rodríguez, apenas hizo mención a lo que detallaba la auditoría y, sin embargo, se limitó a señalar que la deuda que tiene el Ayuntamiento viene de malas actuaciones de los gobiernos municipales del PSC desde 1991, curiosamente el año en que entró en la corporación Dolores Padrón.
Tergiversación
Los socialistas acusaron al alcalde y al grupo de gobierno de intentar tergiversar el debate. La que actuó de portavoz de los nacionalistas criticó medidas, algunas de hace casi 20 años en las que pudieran haber tenido que ver (por haber formado parte de aquellos gobiernos) las dos cabezas visibles del socialismo en el municipio turístico, la ex alcaldesa Padrón y la secretaria general del PSC portuense y concejala, María Jesús Ferrer. Sin embargo, en ningún momento se habló de lo que la auditoría decía del mandato pasado, asegurando que “lo sé qué dice ya estaba reflejado en los respectivos informes de intervención de cada año”.
Por su parte, el alcalde Brito se negó siquiera a nombrar a la constructora Criss Conjercasa, “para no faltar al honor de un empresario portuense”. Para él, la culpa de la deuda del ayuntamiento la tienen “27 años de gobiernos socialistas”, obviando que él ha sido alcalde, en diferentes etapas, desde el franquismo. El momento de mayor tensión se produjo cuando el alcalde reprendió a su predecesora por las críticas de ésta a la actitud de Sandra Rodríguez hacia las cámaras del canal afín al alcalde Mi Tierra TV. Padrón pidió a la concej
al de Hacienda que se “dirija al pleno y no hable para las cámaras”. Dolores Padrón recibió improperios y chillidos por parte de los nacionalistas.