El ’skatepark’ ya está listo pero aún no hay fecha para su inauguración
El parque para monopatines ocupa una superficie de 845 metros cuadrados y forma parte de un proyecto más ambicioso en el entorno del pabellón municipal
Gabriela Gulesserian
Los Realejos
Una superficie total de 845,25 metros cuadrados cuya distribución, en ocho módulos diferentes, proporcionará una gran versatilidad y permitirá realizar una amplia variedad de maniobras y ejercicios a los usuarios del futuro skatepark de Los Realejos.
Las instalaciones deportivas, las únicas del Archipiélago de estas características, según la concejal de Juventud del Ayuntamiento norteño, Luisa Salazar, ya están terminada. De hecho, la empresa responsable de su ejecución prevé entregar la obra en los próximos quince días, según confirmó la edil a este periódico, pero los jóvenes deberán esperar a que el Gobierno local de Coalición Canaria fije una fecha para su inauguración y posterior uso.
Entre sus características técnicas más sobresalientes, se encuentra la dotación de cuatro postes de iluminación, instalados estratégicamente de tal manera que no moleste a los deportistas y sus prácticas.
El parque de skatepark, cuya construcción se inició en agosto del año pasado, ha sido promovido por el citado departamento municipal, que en su momento planteó su ejecución como respuesta a las inquietudes detectadas entre la población juvenil.
La inversión propuesta en su momento por el Consistorio realejero fue de 66.579 euros, una cantidad pensada no sólo para concluir los trabajos iniciados del citado parque para monopatines, sino todo el entorno de pabellón. De hecho, estas instalaciones están integradas en un proyecto más amplio y ambicioso en el entorno del pabellón municipal, ubicado en la zona de la Carrera, y que incluye, además del skatepark, una pista de voley playa y el rocódromo, pensado tanto para el aprendizaje como para profesionales y con la intención de que sirva para celebrar competiciones internacionales.
Esta última infraestructura, que tiene una superficie de 1.120 metros cuadrados y que supuso en su día una inversión de 120.000 euros, es la que más retraso lleva. Planeada en 2007, también atendiendo al reclamo del colectivo de jóvenes, todavía no ha finalizado a pesar de que su plazo de ejecución inicial era de cinco meses.