El alcalde de Buenavista condujo bebido
Ha sido imputado tras verse implicado en un accidente con una guagua de Titsa. en la que sólo hubo daños materiales
ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE Agentes de la Guardia Civil del destacamento
de Garachico denunciaron en la noche de ayer al alcalde de Buenavista del Norte, el socialista Víctor Manuel Lorenzo Lorenzo, que se vio implicado en un accidente con una guagua de Titsa en la carretera TF-436, cuando conducía supuestamente bajo los efectos del alcohol, según pudo saber la Opinión de Tenerife de fuentes cercanas al caso.
A pesar de que en un principio todo apunta a que el regidor municipal no tuvo la culpa, el hecho de no ponerse de acuerdo obligó a la actuación de la Benemérita. El siniestro, en el que solo hubo que lamentar daños materiales, tuvo lugar sobre las 20:00 horas y ocurrió en la vía que conduce de Buenavista a Masca pasando por Las Portelas y El Palmar. En este caso se trató de un colisión lateral. En cuanto a la tasa de alcoholemia practicada por los agentes al parecer esta sobrepasó los 0,40 miligramos por aire espirado, cuando la tasa máxima legal permitida es de 0,25.
El Equipo de Atestados del destacamento de Tráfico de La Laguna se hizo cargo de las diligencias, que serán remitidas al juzgado de guardia de Icod de los Vinos, ya que el alcalde sería imputado por un supuesto delito de conducción bajo el influjo de bebidas alcohólicas. La vista será un juicio rápido que se celebrará la próxima semana. Otros casos de alcaldes imputados por conducir bajo el influjo de bebidas alcohólicas y que se vieron obligados a dimitir fueron el de Siero en Asturias, el socialista Juan José Corrales, que arrojó una tasa de 0,75 miligramos por litro de aire espirado cuando conducía el coche oficial.
El primer edil de Trujillo (Cáceres) José Antonio Redondo fue condenado en 2008 a 40 días de trabajo para la comunidad, una multa de 2.700 euros y a la privación de permiso de conducir durante un periodo de un año y seis meses por circular bebido y hablando por el móvil en abril de 2008.

El diputado popular Ignacio Uriarte, miembro de la comisión de Seguridad Vial del Congreso, se vio obligado a dimitir de su cargo tras sufrir un accidente bajo los efectos del alcohol; dio una tasa de 0,55 miligramos más del doble de lo permitido.
El alcalde de Bocairent Dimas González fue condenado, tras sufrir un accidente por conducir ebrio el coche oficial, 0,84 miligramos por aire espirado, y tuvo que dimitir.
Pero tal vez el caso más sonado fue el del profesor Jesús Neira, presidente del Consejo Asesor del Observatorio Regional contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, acusado de triplicar la tasa legal permitida. El suceso ocurrió cuando un inspector de la Policía Nacional que circulaba por la M-40, a la altura del kilómetro 5, vio que un coche iba dando bandazos y llegó a rozar un camión. Este policía, que estaba fuera de servicio, obligó a parar al conductor y llamó a la Guardia Civil. Cuando los agentes llegaron le hicieron la prueba de alcoholemia, que dio un resultado positivo de 0,87 miligramos por aire espirado, lo que supone más de triple de lo permitido, por lo que le detuvieron por un delito contra la seguridad vial.