Daniel Montesdeoca derrota de manera contundente al edil socialista Jonay Rodríguez y la jueza del número 1 de La Orotava deja maltrecha su imagen
Esta sentencia recuerda a los políticos que no son impunes y deben respetar la ley
EDDC.NET | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Conste que no nos gusta el estilo y los modos de Daniel Montesdeoca, presentador y empresario que todos los martes despliega su especial modo de ver la política y a los políticos y a todo el que se le ponga por delante en ese delirante programa que es El Chanchullo en Mi Tierra TV, donde por otro él es el único periodista de todos los allí sentados, pero en este caso, hablamos de un ciudadano que se ha visto vejado, insultado y atacado por alguien que ya en este mismo momento debe dejar la política, como es el concejal socialista Ángel Jonay Rodríguez López, a la que una sentencia del juzgado número 1 de instrucción de La Orotava ha dejado herido de muerte y tocado su prestigio al dar por cierta la denuncia que el periodista había puesto contra él en la Guardia Civil.
Lo de menos es la condena, aunque moral y estéticamente tiene ahora un enorme valor político al estimar la juez que “debo condenar y condeno a Ángel Jonay Rodríguez López, como autor penalmente responsable de una falta de daños y otra de injurias leves a la pena, para cada una de ellas, de diez días de multa con una cuota diaria de seis euros. Igualmente en concepto de responsabilidad civil se le condena a indemnizar a Daniel Montesdeoca a 328, 07 euros”, sino el extenso argumentario jurídico, inusual en estos juicios de faltas, donde la magistrada Rosa María Reyes González va determinando por un lado la fortaleza de la denuncia de Montesdeoca y la deleznable y criticable
actitud del concejal, que sin guardar las apariencias y dejando a un lado su condición de servidor público ha quedado como un vulgar matoncillo de tercera.
Dice la jueza que, “la declaración del denunciante es clara y contundente, corroborada de diligencias de resultado objetivo e incontestables, cuales son las fotografías que obran en la causa, así como del informe pericial y acta de inspección ocular realizada por la fuerza instructora. La imputación de tal perjuicio económico al denunciado resulta lógica, atendida la declaración de un testigo, al manifestar que le vio rayar el maletero y la puerta izquierda del vehículo, momentos después de haberse cruzado con él, profiriendo las expresiones injuriosas e intimidatorios ya señaladas”.
Es más, marca con precisión el entorno de contienda política entre el concejal y el medio en el que trabaja Daniel, la cual ha sido siempre virulenta y terrible y si a eso le añadimos que los testigos que iban con Jonay, eran todos socialistas, hecho que le perjudicó notablemente, pues la derrota surgió clara y rotunda. Una derrota tan chunga para Jonay y los suyos que se ha producido la justificación para que el edil, que aquí parece que ha perdido todos los juicios, el suyo propio y del que estamos hablando ahora, sea condenado y no se le aplique la presunción de inocencia que a todos nos otorga el artículo 24 de la Constitución Española.
Luego entra a valorar las cuantías de las dos penas, que ya hemos señalado, que aunque importantes, palidecen ante la condena moral que ha caído sobre este concejal, que en lógica y por lo que ha pasado en el juzgado de instrucción de La Orotava, debería dimitir y poner su cargo a disposición del partido, porque quien no se controla y es capaz de abandonarse a estos estallidos de violencia contra una persona que ejerce la crítica contra él desde un medio de comunicación, no ofrece garantías de equilibrio y mesura para ejercer cualquier cargo público.