Brito enciende el fuego cuando toca apagarlo

En este digital no dudamos de que Marcos Brito es un demócrata convencido. Lo tenemos claro. Otra cosa es que aún tenga algunos tics ultraconservadores que de vez en cuando le pasan factura. Cuando los trabajadores de Ródano Tenerife llegaron al Ayuntamiento, el alcalde no dudó en salir al balcón visiblemente nervioso y enojado para reprochar a los manifestantes algunos cánticos sobre su gestión. “Esto lo hacemos en una mesa y que cada uno asuma su responsabilidad. Yo doy la cara y lo que dicen no se ajusta a la verdad”, comentó a pecho descubierto antes de negar a los sindicalistas la entrada a la reunión posterior. Incluso mandó a la Policía Local para comunicar que sólo iba a recibir al comité de empresa. Cuando éstos amenazaron con marcharse, se echó para atrás. Cosas de Marcos.