Los ’populares’ opinan que la ruptura del pacto CC-PSOE era "un secreto a voces", descartan nuevas alianzas y anuncian apoyos al Ejecutivo "con condicionantes"
LOS REALEJOS
El PP confirma su voluntad de "gobernar desde la oposición"
G. Gulesserian
Los Realejos
El Partido Popular (PP) de Los Realejos confirmó ayer su voluntad de "gobernar desde la oposición", con el apoyo a aquellos proyectos que sean beneficiosos para los vecinos del municipio, como la creación de la zona comercial abierta de Toscal-Longuera. En este sentido, y tras valorar la situación, los populares han descartado nuevas alianzas, tanto con el PSC-PSOE como con CC. En el primer caso, "porque desconocen su proyecto de gobierno" y en el segundo, "por los dos intentos que ha habido".
Así lo manifestó el presidente del Comité Local del PP, Manuel Domínguez, quien ofreció una rueda de prensa junto al portavoz del grupo municipal, Adolfo González, para analizar el nuevo gobierno en minoría de Coalición Canaria (CC) tras la ruptura del pacto con los socialistas.
González también subrayó el apoyo de su grupo, pero dijo que estará condicionado por cuatro aspectos fundamentales que, hasta el momento, no se han tenido en cuenta. En primer lugar citó el Plan General de Ordenación (PGO), un documento para el que solo se ha celebrado una reunión, y donde los populares proponen crear una página web que acoja las sugerencias de los vecinos antes de su aprobación inicial.
Otro requisito es cumplir con la estabilidad presupuestaria en el Ayuntamiento, y advirtió de que el PP "mirará con lupa" la promesa de destinar el 10% de las cuentas al área social. Elaborar un plan de empleo que permita hacer frente a las "alarmantes" cifras de desempleo que hay en la localidad y el plan de infraestructuras de Los Realejos, son las otras dos condiciones.
"Las cartas están puestas sobre la mesa, pero para recibir también hay que tener la voluntad de dar", dijo González por último.
Por su parte, Domínguez se refirió a la ruptura entre CC y PSC-PSOE, y opinó que lo sucedido "era un secreto a voces", ya que "no era viable" un pacto entre dos formaciones políticas que han llegado incluso "a rozar la falta de respeto" y han tenido "una confrontación directa" en el pasado mandato. En lugar del pacto de Viera, como lo denominaron los dos socios, lo llamó "pacto del miedo", y subrayó que se firmó "gracias a los últimos resultados electorales del PP".
"CC ha dado el paso porque se ha visto con un trabajo de zángano, donde ha chupado la sangre tanto del PP como del PSOE", declaró el presidente. Y en esta línea, subrayó que los nacionalistas ya "no necesitan a ninguno de los dos" porque tienen resueltos sus dos problemas graves, la situación económica y la del personal del Ayuntamiento.