El interrogatorio del alcalde de Arona le ha supuesto dos nuevas imputaciones: tráfico de influencias y malversación de caudales públicos
Felipe Campos reitera la acusación de cobardía al alcalde de Arona al negarse nuevamente a responder a las preguntas de la acusación
Sb-Noticias.- En una maratoniana sesión de 13 horas (empezó sobre las 9,45 y terminó pasadas las 23 h.) este miércoles declaraba en el marco de la Operación Edén, el alcalde de Arona José Alberto González Reverón, en el juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 7 de este municipio.
A los delitos por los que ya estaba imputado de prevaricación y contra la ordenación del territorio, hoy se le han sumado otras dos nuevas imputaciones: la de tráfico de influencias y la de malversación de caudales públicos.
Ya de madrugada y al término de la sesión, el abogado de la acusación, Felipe Campos volvía a asegurar que “el alcalde es un auténtico cobarde porque se negó a responder a sus preguntas en sede judicial y lo que es más, fue tanta la presión a la que se vio sometido que en varias ocasiones salió de la Sala”, lo que considera el abogado como un indicio que refuerza las pruebas de cargo que existen sobre él, “lo razonable sería que una persona pública de la responsabilidad de un alcalde, respondiera a las preguntas que se le plantean en presencia judicial, pero el no hacerlo además de la cobardía indica que no es capaz de responder, que no tiene argumentos”.
Entre otras preguntas, Felipe Campos le inquirió a González Reverón la razón por la que éste permitió que un señor haya edificado en la plaza de Arona un edificio o por qué permitió a su primo edificar el concesionario de Renault en un terreno publico... por qué después de declarar como imputado ha seguido haciendo estas prácticas.
Felipe Campos dice salir escandalizado de la actitud de “este personaje que ha manejado el ayuntamiento de Arona como un juguete propio durante tanto tiempo”. En el interrogatorio de hoy las pruebas de cargo de presunto tráfico de influencias eran tan abrumadores, que según el abogado, en tres ocasiones González Reverón se vio tan acorralado que llegó a reconocer que lo que había hecho era tráfico de influencias, pero que no lo sabía y que a partir de ahora ya no lo hará más. “Eso pone de manifiesto la absoluta incapacidad de un personaje como éste para regir un ayuntamiento”, sentenció Campos.
El abogado se pregunta cómo es posible que no dimita habiendo actuado como lo ha hecho: después de todas las imputaciones, González Reverón ha seguido dando licencias con informes jurídicos contrarios...
Felipe Campos insiste en que “ha sido demoledor oírlo, desgraciadamente carece de dignidad y vergüenza para dimitir y después de hoy no tengo ninguna duda (reconociendo el derecho que tiene a defenderse) de que será condenado, y confío en una sentencia penal firme”. Para el jurista, las pruebas son muy sólidas se atreve a aventurar que sera condenado y en todo caso inhabilitado.
Por su parte, José Alberto González Reverón afirmó al término de la sesión que está muy tranquilo y que no ha cometido ningún delito.
Un grupo de unas 60 personas permanecieron en la entrada de los juzgados, increpando e insultando a periodistas y en concreto al abogado Felipe Campos al que también amenazaron “en su mayoría se trataba de simpatizantes del alcalde y seguro que beneficiarios, así como familiares y amigos, es deleznable, estos grupos son el reflejo de este tipo de alcalde propio de un municipio bananero”. El abogado salió de los juzgados por la puerta trasera escoltado por la policía para evitar incidentes.