Javier Ortiz le pidió a Marcos Brito que firmara la moción de censura y éste se negó
El digital de Canarias
El líder nacionalista portuense, un tigre de Bengala conspirador y manipulador, ahora está jugando a niño bueno, a ser un político responsable que, escudado en la ley, quiere presentar a la opinión pública que la moción de censura es un acto hecho a la mayor gloria de Dios, como le gusta a su guardaespaldas mediático, que cada día se supera en ignorancia e intoxicación, pero sin contar que en el mes de enero, el presidente de CC le dijo que era el momento de presentar la moción de censura, que ya se había negociado con el PP, que constantes fueron los encuentros de Ortiz con Tavío, y que ese mes era el momento oportuno. Pero Marcos, que no goza del favor de Paulino- que tira más por Milagros Luis Brito-, se negó, dijo que no, que no era el momento adecuado. Y no lo hizo por coherencia política, que no la tiene, sino porque tenía y todavía tiene, un acuerdo secreto con los socialistas portuenses, que son los que han dado vida y resucitado a un cadáver político como es Marcos, que perdió las elecciones en el 2007, por mucho que él diga.
Un acuerdo secreto que se expresa en muchos detalles, como es el contrato ‘irregular’ de su secretaria personal, adscrita a la concejalía de Jaime Coello, uno de los que negocia con él, fuera de las cámaras, o el perdón a las burradas que se hicieron en Urbanismo, los pagos a constructores amigos y sobre todo la rehabilitación de un arquitecto que es su correveidile y que antes con Eva estaba muerto y ha resucitado desde que ésta fue cesada. Esta negativa de Marcos demuestra que éste es el que maneja los tiempos, tanto en relación con el PSC-PSOE como con el PP, al que intenta destrozar por medio de sus enlaces secretos, que ahora toman protagonismo en los medios, creando confusión y buscando la inestabilidad que tanto le favorece a Marcos Brito.