UN CONCEJAL DE LOS REALEJOS CON MUCHAS CO......SAS
Cartas al director
Los Realejos, ¡qué pena!
Entreno a una deportista llamada Teresa Linares, atleta internacional realejera. Y me rajó el corazón verla llorar de impotencia. Le pregunté qué pasaba, y me contestó con gesto desencajado:
"Míster, no te lo vas a creer, el concejal de Deportes de Los Realejos -Salvador García-,
al cual no conocía, me presenté y vi oportuno preguntarle sobre si había posibilidad de alguna subvención para deportistas, pues, como sabe, mi club carece de suficiente presupuesto y yo necesito acudir a mis competiciones. Él, de modo altivo y poderoso, me mandó directamente a pedir al Cabildo y me dijo que yo no tengo que dirigirme a él para nada, al igual que él tampoco a mí. Continuó diciéndome que yo no tenía que plantearle a él ninguna cuestión deportiva. En todo momento, llamó mi atención el modo irónico e irritable en el que me trataba. Yo intentaba argumentarle que era una deportista del municipio y que tengo conocimiento de que recientemente se han otorgado grandes subvenciones a otros deportistas de otras disciplinas, a lo que él me responde de forma reiterativa que yo para él sólo soy una deportista más y no tiene por qué atenderme. Míster, me sentí humillada. No quiero privilegios, pero ni yo ni nadie se merece el trato que este señor me ha dado".
Señor concejal, ha cometido usted un error muy grave cuando afirma desde el desprecio, aun conociendo perfectamente su amplio palmarés, que Teresa Linares es una deportista más. Aunque usted así lo crea, independientemente de sus títulos, la buena de Tere no es una deportista más, sino, muy al contrario, es una deportista que, a base de desgastar suelas de zapatillas contra el asfalto de nuestras carreteras -tantas que usted sería incapaz de imaginarlas-, se ha convertido en un referente para los jóvenes de nuestro municipio, de nuestra isla y de nuestro archipiélago. Mujer que se enorgullece de llevar y haber llevado el nombre de Los Realejos por países de los que usted probablemente ignoraría hasta el nombre de su capital. Mujer cultivada, con dos licenciaturas universitarias que así lo acreditan. Mujer que, además de todo ello, tiene algo de lo que usted carece: humildad, educación y respeto por el prójimo. Y le puedo asegurar que, pese a que no recibe contraprestación alguna, Tere Linares quiere y trabaja por el buen nombre de Los Realejos, al contrario que usted, que con estas muestras de falta de saber estar y de respeto a sus vecinos lo único que demuestra es que ni quiere ni trabaja por su gente.
Aún en el hipotético caso de que usted tuviera razón en el fondo del asunto -aunque me consta igualmente que no la tiene- pierde esa razón a través de sus formas. El diálogo, muchas veces, es el origen de los conflictos, pero créame, ese mismo diálogo es siempre la herramienta para solucionarlos.
Señor concejal, a sus vecinos, buenos o malos deportistas, hay que escucharlos, sobre todo tratarlos con educación y, dentro del marco de la legalidad y del proceso administrativo, ayudarlos en todo lo que esté dentro de sus competencias. Y si una subvención no procede, no procede y ya está, se explica la razón y asunto cerrado. Pero nadie, absolutamente nadie, por muy imposible que sea su pedimento, se merece ser tratado y humillado del modo en el que usted, gratuita y conscientemente, lo ha hecho. Ahora que el término está de moda, visto lo acontecido, le exijo más "talante".
Señor concejal, si equivocarse tiene algo de positivo es que hace nacer la oportunidad para rectificar y pedir disculpas. Sinceramente, espero que lo haga pronto.
BASILIO LABRADOR
